viernes, 7 de octubre de 2011

Obvio, puede fallar.

Fallas, disperfectos, errores y caídas. ¿Que concepto de vida tenías? La vida es eso, un gran problema de matemática que nos pone a prueba para buscar la forma de resolverlo. ¿Matematicas? ¡Pero por favor! Vamos con un ejemplo más "movido". La vida es, claramente, una montaña rusa, algunos se suben y la disfrutan, otros dudan en subirse, mientras que otros la miran desde afuera y la ven pasar como cualquier otro acontecimiento en sus vidas.¿Que es lo correcto? Personalmente, vivirla, disfrutarla. Caerse hasta que ya tengamos el suelo grabado en la cara, y sepamos pararnos sin ayuda y esquivar esa piedra. ¿Qué cosa puede fallar? Todo, nada en la vida es seguro, ni la gente, el clima y la vida misma, ya ven... Uno nunca sabe cuando el telón se va a cerrar. Pero podemos hacer tantas cosas antes que el telón se cierre y la función culmine. ¿Tantas cosas? ¡Pero si con tan solo vivir, sobra y alcanza! En fin, todo puede suceder, todo puede fallar. ¿Cuando, dónde y por qué? Si supieramos eso, la vida no tendría sentido ¿No creen? Si yo fuera una persona que se escucharía a si misma primero, antes de escuchar a los demás, entendería que vivir cada minuto con la intensidad máxima y una pasión plena al estilo de peliculas... Es vivir. Que ya dejemos las ilusiones y espectativas de lado, las palabras enamoran y manipulan, son geniales... Pero genialmente perjudiciales. Vamos a los hechos, a los actos que son ellos los que nos marcan, para bien o para mal, nos marcan. Y una vez más concluyo con lo mismo; no vivamos de ilusiones, las sorpresas son más divertidas.